Inversor solar: string, microinversor e híbrido, cuál elegir

Publicado el 20 de septiembre de 2026 · Última revisión: 20 de septiembre de 2026

El inversor convierte la corriente continua de las placas en la corriente alterna que usa tu casa, y es el componente que suele fallar antes que los paneles. Elegirlo bien afecta a la producción, a la posibilidad de añadir batería y al mantenimiento.

Los tres tipos habituales

Tipo Cómo funciona Ventajas Inconvenientes
String (central) Un inversor para todo el conjunto de placas Coste más bajo por vatio; mantenimiento concentrado Si una placa se sombrea, puede bajar la producción de su cadena; un fallo del inversor para toda la instalación
Microinversor Uno por panel (o cada dos) Cada panel produce de forma independiente; mejor con sombras y orientaciones distintas Más caro; más elementos en el tejado
Híbrido Inversor preparado para conectar batería Permite añadir almacenamiento ahora o después Más caro que un string equivalente

Cómo decidir

  1. Tejado sin sombras y con una sola orientación: un string suele ser la opción más rentable.
  2. Sombras parciales o varias orientaciones (dos aguas): valora microinversores, o un string con optimizadores.
  3. Quieres batería ahora o en los próximos años: un híbrido evita cambiar el inversor después. Antes de decidirlo, mira cuándo compensan las baterías.
  4. Instalación pequeña (pocos paneles): la diferencia de coste se nota más; compara con el instalador.

Qué pedir en la oferta

Errores frecuentes

En vida útil y degradación explicamos por qué conviene contar con sustituir el inversor durante la vida de la instalación.