Cómo comparar presupuestos de placas solares: lista de comprobación

Publicado el 20 de septiembre de 2026 · Última revisión: 23 de septiembre de 2026

Para comparar presupuestos de placas solares no basta con mirar el precio total: hay que dividirlo por la potencia instalada (€/kWp) y comprobar qué incluye cada oferta. Dos propuestas con el mismo importe pueden ser muy distintas en calidad de equipos, trámites incluidos y garantías.

Pide al menos tres presupuestos

Compara ofertas de instaladores distintos, con las mismas condiciones de partida: tu consumo anual, tu tejado y tus objetivos (con o sin batería). Facilítales el mismo dato de consumo, por ejemplo tu histórico de factura.

Tabla de comparación

Copia esta tabla y rellénala para cada oferta:

Concepto Oferta A Oferta B Oferta C
Potencia instalada (kWp)
Nº de paneles y potencia de cada uno
Marca y modelo de paneles
Marca y modelo del inversor
Precio total con IVA
Precio por kWp
Producción anual estimada (kWh) y método de cálculo
Garantía de paneles (producto y rendimiento)
Garantía del inversor
Garantía de la instalación y estanqueidad
Trámites de legalización incluidos
Monitorización incluida
Plazo de ejecución
Forma de pago

Ejemplo resuelto: comparar el precio por kWp

Los siguientes son supuestos para ilustrar el cálculo; sustitúyelos por las cifras reales de tus presupuestos.

Precio por kWp:

Coste real de la oferta B si sumas los trámites que no incluye (por ejemplo, un supuesto de 500 € por proyecto técnico, boletín eléctrico y alta de autoconsumo, cifra que debes pedir a un gestor o al propio instalador): 5.200 € + 500 € = 5.700 €, es decir, 1.140 €/kWp una vez igualadas las condiciones.

Resultado: la diferencia de precio por kWp se reduce de 260 €/kWp a 160 €/kWp en cuanto se homogeneízan los trámites incluidos, y aún queda la diferencia de garantías (10 años frente a 5 en el inversor) y de monitorización, que también tienen un valor económico a largo plazo. Compara siempre presupuestos con el mismo alcance antes de decidir solo por el precio total.

Qué debe incluir una buena oferta

  1. Estudio de tu tejado: orientación, inclinación y sombras (orientación e inclinación).
  2. Simulación de producción con datos de tu localización.
  3. Equipos identificados por marca y modelo, no genéricos.
  4. Trámites: quién presenta los documentos, qué incluye el precio y qué no (legalizar en Cataluña).
  5. Documentación para ayudas: factura detallada, certificado y justificantes (ayudas).
  6. Garantías por escrito.

Señales de alerta

Cómo decidir

El precio por kWp sirve para ordenar, pero decide con el conjunto: garantías, reputación del instalador, referencias de clientes cercanos y claridad de la propuesta. Pregunta cómo gestionan las averías y cuánto tardan en responder.

Y contrasta la producción y el ahorro prometidos con tu propia estimación en la calculadora.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es un precio por kWp razonable? Varía mucho según la zona, el tipo de cubierta, la potencia total y los equipos elegidos, así que no hay una cifra única fiable a nivel nacional que puedas usar como referencia sin más. Lo útil es comparar varias ofertas de tu zona con el mismo alcance (mismos equipos, mismos trámites incluidos) y desconfiar de una oferta muy alejada del resto sin que se explique la diferencia en equipos o servicios.

¿Por qué dos presupuestos con la misma potencia tienen precios tan distintos? Casi siempre por lo que incluyen: marca y calidad de los equipos, años de garantía, si incluyen legalización y monitorización, y el margen del instalador. El ejemplo de esta guía muestra cómo una diferencia de precio se reduce al igualar el alcance.

¿Debo elegir siempre la oferta más barata por kWp? No necesariamente. Una oferta más cara con mejores garantías, trámites incluidos y un instalador con más respaldo puede salir más barata a largo plazo si evita costes ocultos o averías mal cubiertas.

¿Qué preguntas debo hacer si un presupuesto no detalla la marca de los equipos? Pide por escrito la marca y el modelo exactos de paneles e inversor antes de firmar. Un presupuesto que no los especifica no es comparable con uno que sí lo hace, y puede cambiar de equipos sin avisarte.

¿Es normal que pidan un anticipo? Es habitual un anticipo o un pago fraccionado ligado a hitos (inicio de obra, materiales, finalización), pero exige que quede reflejado por escrito en el contrato, junto con plazos y penalizaciones por retraso.